«No puedo comer bien: Tengo sensibilidad, mis dientes están rotos y me faltan piezas»

 

CASO CLÍNICO DE ÉXITO XCIII

Nuestro paciente de 64 años acude a Clínica Curull porque no podía comer bien porque tenia los dientes rotos. Debido a una enfermedad periodontal o “piorrea” no tratada había ido perdiendo algunas muelas y los que le quedaban, debido a la acción de rechinar y apretar los dientes (bruxismo), se le habían desgastado y fracturado. El mal estado de sus dientes estaba afectando a su vida cotidiana.

Scanner intraoral

Realizamos una visita de estudio del paciente, toma de impresiones con nuestro scanner intraoral y fotografías. Estas herramientas nos iban a ayudar a decidir el diseño de la prótesis y el tipo de tratamiento a seguir. También se realizaron radiografías 3D para planificar la colocación de los implantes en el sitio adecuado. 

 Nos reunimos el equipo de especialistas de Clínica Curull para trazar el plan de tratamiento más adecuado según sus necesidades. La mejor opción era extraer las piezas dentales que le quedaban en la arcada superior y colocar una prótesis fija implantosoportada. 

Sonrisa en un día

En Clínica Curull ofrecemos el protocolo “Sonrisas en un día” en casos como éste donde todos los dientes naturales están inservibles y se deben extraer. En el mismo momento de la extracción de los dientes se colocan los implantes y, a las pocas horas, se coloca unas prótesis fijas que permitirán llevar una vida normal.

Nuestro paciente podría recuperar su sonrisa de manera fija, cómoda, funcional y estética. Este procedimiento con prótesis fijas sobre implantes consiste en la colocación de 4 a 6 implantes por arcada sobre los que se fijan a una prótesis completa que sustituye a todos los dientes. Se trata de una prótesis fija (que no se mueve) y que el paciente no tiene que sacarse.

Durante el período de osteointegración de los implantes, estas prótesis nos ayudan a remodelar tanto el hueso como la encía. Pasado este proceso que dura de 4 a 6 meses, sustituimos la prótesis provisional fija por una prótesis definitiva de cerámica, que se adaptará a la perfección al nuevo estado de la boca.

La nueva sonrisa del paciente

Para rehabilitar la arcada inferior decidimos colocar implantes en zona de los molares faltantes. Colocar  incrustaciones de composite en premolares y  realizar composites estéticos  en el resto de las piezas desgastadas, reparando los dientes fracturados de forma totalmente conservadora.

 Para finalizar el tratamiento colocamos una férula de descarga con el objetivo de proteger la nueva sonrisa de nuestro paciente. El hábito inconsciente de rechinar y apretar los dientes intensamente (bruxismo) no desaparece pero con este tipo de férula podemos mantener la mandíbula en una posición más relajada y así evitar que los dientes friccionen entre sí y proteger la articulación.