Por lo general, ambos cepillos pueden dar resultados similares, por lo que por encima de las propiedades del utensilio empleado, lo que realmente determinará el acabado final del cepillado es la destreza y dedicación de la persona que los esté usando (en caso que ambos aparatos tengan la misma calidad). Aunque es cierto que algunos estudios han demostrado que el cepillo eléctrico remueve mejor la placa, de nada servirá disponer de él si no se usa correctamente y a conciencia. Los resultados del cepillo manual también han sido probados en numerosos estudios, por lo que el método clásico sigue siendo eficaz para nuestra higiene bucodental. A nivel de prestaciones, sin embargo, un cepillo motorizado dispone de más funcionalidades.

Una de las principales diferencias que cabe destacar entre ambos cepillos es la técnica empleada por cada uno. Los cepillos eléctricos disponen de un cabezal rotatorio que realiza un movimiento circular,  el cual se efectúa siempre a una velocidad constante. Con el cepillo manual, en cambio, el movimiento aplicado es vertical y su correcta ejecución está un poco más condicionada al desempeño que le dedique la persona, que puede variar en función del momento y de su estado de ánimo. Pero no te engañes… ¡el cepillo eléctrico tampoco se va a desplazar sólo y sus resultados también dependerán de ti! Al fin y al cabo, el tiempo dedicado a la higiene diaria con ambos dispositivos es muy similar, pues en los dos casos se requiere que la persona cepille toda la superficie de cada pieza dental por ambas caras, y que lo haga pacientemente y con dedicación, diente a diente.

Nuestra recomendación es que, si tienes la oportunidad, pruebes ambos cepillos y te quedes con el que te encuentres más cómodo. De todos modos, y por si esto no te resulta posible, vamos a enumerar algunas ventajas que presenta cada tipo de cepillo, las cuales pueden ayudarte a elegir entre uno de los dos:
 

Ventajas del cepillo manual

  • Precio: es barato y accesible, y además no debemos consumir electricidad para cepillarnos los dientes.
  • Fácil de transportar: ocupa menos y es más ligero, por lo que nos será más cómodo llevarlo entre nuestro equipaje y evitar así perder nuestros hábitos de higiene en nuestros viajes. Es recomendable usar un capuchón cuando lo llevemos en el neceser, para evitar que se lastimen las cerdas y que se le adhieran gérmenes.
  • Versatilidad: se puede usar en cualquier lugar, sin necesidad de estar cerca de un enchufe en caso de necesitar cargarlo. Es ideal, por ejemplo, si se va a hacer una salida por varios días en plena naturaleza.
  • Menos presión: por lo general, los cepillos eléctricos emplean ligeramente más presión que cuando nos los cepillamos a mano (a excepción de los modelos que llevan sensores de presión). Una excesiva presión puede causar problemas en las encías, desgaste del esmalte y aumentar la sensibilidad de nuestros dientes, por lo que aplicar una presión suave y mejor controlada es más fácil gracias al cepillo manual.
  • Indicado para niños pequeños: cuando se les enseña a lavarse los dientes y a adquirir el hábito, primero es mejor hacerlo con uno manual, y luego pasar al eléctrico si se desea.

A la hora de escoger un cepillo manual se recomienda que el modelo escogido tenga un tamaño de cabezal adecuado, el cual disponga de un raspador lingual en su parte posterior, así como un mango de un diámetro que se ajuste bien a nuestra mano.

Ventajas del cepillo eléctrico

  • Ideal para personas con problemas de movilidad: muy recomendado para personas mayores o con movilidad reducida, pues no es necesario hacer tantos movimientos con brazos y manos como con el cepillo manual.
  • Acceso a zonas difíciles: en caso de poder intercambiar los cabezales, el uso de uno pequeño puede ser muy útil para acceder a las zonas más complicadas para un mejor acabado, algo que el cepillo manual no permite.
  • Sensor de presión: aquellos modelos que lo integran, avisan si la presión que se está aplicando es demasiado fuerte, lo cual es muy bueno para evitar los problemas en encías y dientes que antes comentábamos. Esta funcionalidad del cepillo eléctrico está especialmente recomendada para aquellas personas que practican un cepillado demasiado agresivo.
  • Temporizador: si el cepillo dispone de esta prestación nos permitirá calcular si estamos dedicando el tiempo necesario a cada zona.
  • Control de velocidad: al disponer de esta opción, se podrá ajustar la velocidad a cada zona de la boca para poder hacer una limpieza mejor.

Si optamos por usar un cepillo eléctrico, se recomienda usar un modelo cuyas cerdas giren en un proceso de rotación-oscilación, consistente en que todas las cerdas del cepillo rotan primero en una dirección y luego en la dirección opuesta. Se ha demostrado que esta configuración de las cerdas resulta más efectiva para remover la placa dental, en lugar de aquellos cepillos que giran en un solo sentido.

Puedes ver nuestro vídeo del cepillado aquí.

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