En determinadas épocas del año, sobretodo en vacaciones, muchas personas aprovechan para viajar. Es aconsejable antes de coger las maletas tomar una serie de medidas para tener una buena salud bucal durante el viaje.

Lo primero, y más importante, es no olvidarse de poner un buen kit de higiene bucal en nuestra maleta. Por muy corta que sea la escapada, un neceser con productos para la higiene de la boca no puede faltar nunca. Dentro de él debemos encontrar un cepillo de dientes, pasta dental con flúor e hilo dental.  Y si también le hacemos espacio a un enjuague búcal con flúor, nuestro kit ya estará más que completo. Una buena idea también es que tanto el cepillo como los tubos de pasta sean pequeños o se puedan doblar, ya que de esta manera los podemos llevar encima. Es la solución ideal, por ejemplo, a si comemos en un restaurante y no regresamos a nuestro hotel hasta la noche.

Así, si a pesar de todos nuestros esfuerzos, nos vamos de viaje y el neceser se queda en casa por olvido, debemos saber que en la mayoría de farmacias venden packs similares que bien hacen esta función. Nuestra salud bucal agradecerá que nos gastemos unos pocos euros y compremos uno de ellos.

Una dieta saludable

kit dental viaje

La dieta es parte importante también para que nuestra salud bucal no se resienta en exceso. A veces, cuando estamos de viaje somos más propensos a los excesos y a salir de nuestra dieta habitual. No por el simple hecho de romperla estamos cometiendo algo negativo para nuestra boca, pero sí lo haremos si empezamos a abusar de alimentos como el vino tinto, las bebidas azucaradas, el café o las bebidas alcohólicas. En esta dirección, tampoco debemos abusar de los zumos de frutas, ya que debilitan nuestro esmalte dental.

Respecto a los alimentos, también debemos vigilar que estos no estén ni demasiado calientes ni demasiado fríos. En invierno apetece una sopa bien caliente y en verano es difícil resistirse a la tentación de un buen helado, pero este cambio de temperaturas puede castigar nuestros dientes, sobre todo si padecemos de sensibilidad dental.

Por el contrario, hay alimentos que ayudan a la higiene de nuestra boca. Por ejemplo, las zanahorias, las manzanas o el apio limpian de forma natural la boca y los dientes. Por tanto, si pasamos la tarde callejeando por una ciudad, es más que aconsejable hacer una parada en una frutería y comprar una manzana.

Visita al dentista

También es necesario antes de viajar, sobre todo si se trata de un viaje largo, visitar días antes al dentista. Con una revisión preventiva, evitaremos cualquier susto que tengamos durante el viaje, y nos ahorraremos una visita inesperada a Urgencias. En muchos casos, y en la salud de nuestra boca no es  menos, la mejor solución a los problemas es la prevención

De esta manera, si seguimos estas instrucciones, disfrutaremos de nuestro viaje al mismo tiempo que la salud de nuestra boca no se ve afectada.

En Clínica Curull somos especialistas en el cuidado de la boca. Nuestro equipo médico te atenderá y dará respuesta a todas tus necesidades. A buen seguro que tras una visita a nuestras instalaciones, puedes afrontar un viaje de forma totalmente tranquila, al menos en cuanto a salud bucal se refiere.