«MIS DIENTES SE MUEVEN, ME FALTAN PIEZAS Y NO ME GUSTA EL ASPECTO GENERAL DE MI BOCA» (Sonrisas 10, CASO XXXV)

Os queremos presentar el caso de un paciente que tenía “fobia al dentista” y hacía años que había dejado de ir al odontólogo. Acudió a nuestra clínica cuando ya no pudo esperar más, ya que notaba mucha movilidad en los incisivos inferiores y estaba muy preocupado.

La movilidad dentaria es un signo clínico importante de qué nuestros dientes pueden presentan una enfermedad periodontal más o menos grave dependiendo del grado de destrucción del hueso de soporte de los mismos. Cuando esta movilidad dentaria supera el límite normal entonces se considera patología. Hay que tener en cuenta que existe una cierta movilidad fisiológica de los dientes que se considera natural. El grado de movilidad de los dientes es un dato importante para obtener un diagnóstico preciso y poder elaborar un plan de tratamiento completo y personalizado.

En Clínica Curull nos gusta hacer una valoración global de la salud de toda la boca. Por eso, en la primera visita tomamos registros de nuestro paciente, como hacemos en cada caso, no sólo radiográficos sino también fotográficos y tomamos modelos de su boca para hacer el estudio completo.

En primer lugar extrajimos los incisivos inferiores que ya habían perdido más del 90% del hueso de soporte y colocamos una prótesis provisional removible que ya teníamos preparada para que en ningún momento el paciente tuviera que ir sin dientes. Durante las siguientes visitas realizamos el tratamiento periodontal para solucionar la enfermedad de las encías, con varias sesiones de raspajes y alisados radiculares.

Una vez estabilizada la enfermedad periodontal, decidimos sustituir las piezas que faltaban por prótesis implantosoportada. Debido al miedo que nuestro paciente tenía se realizó la cirugía de implantes con sedación monitorizada, bajo la supervisión de un anestesista. También hicimos un blanqueamiento para devolver luz a su sonrisa y reconstruimos con resina los desgastes de las piezas que quedaban en boca, provocados por el hábito de bruxismo.

Finalmente, para proteger los implantes y evitar que de nuevo se desgastaran los dientes naturales, confeccionamos una placa de descarga.

Nuestro objetivo era que el paciente recuperara la confianza en sí mismo, dejando atrás su “miedo al dentista” y volviera a sonreír con naturalidad, sabiendo que su boca volvía a ser una boca sana y funcional.

¿Quieres que hagamos lo mismo por ti? Llámanos al 977 24 13 80 y concierta una visita. ¡Te ayudaremos a que vuelvas a sonreir sin complejos!

Clínica Curull, más de 20 años cuidando sonrisas.