Es cierto, cuando se pasa de tener algún diente en la boca a no tener ninguno y llevar una dentadura postiza completa de quitar y poner, ya no se puede comer de la misma forma que antes.  Aunque eso no significa que no puedas comer de todo, sino que tienes que modificar la técnica.

La manera de masticar en estas situaciones es diferente de como probablemente hemos estado comiendo hasta el momento ya que las fuerzas masticatorias pueden hacer que nuestra prótesis se desestabilice. 

Hemos de imaginar que nuestra dentadura es como una barca, procurando distribuir bien los pesos por toda la superficie de igual manera para que no se acumulen en ningún lado y no vuelque. 

Cuando introducimos comida en la boca, sucede lo mismo, hemos de distribuir hacia los dos lados los alimentos para intentar masticar por ambos a la vez. Es más, si es posible, es recomendable hacer movimientos de bisagra para asegurar la equidad de las fuerzas y no desestabilizar nuestra prótesis. De esta manera se evita hacer más fuerza en un lado que en otro y que la prótesis pierda el efecto de vacío que permite su sujeción.

Obviamente no es fácil cambiar un hábito como el comer de cierta manera puesto que lo hemos hecho así durante muchos años, pero con paciencia y constancia es posible. Todo es cuestión de tiempo. Empieza por comidas que requieran poca trituración como sopas, arroz y poco a poco ves subiendo de nivel. Lo más difícil es el pan y la lechuga, no te confíes.   

Así que si llevas prótesis completa, ya sabes cómo tienes que navegar para hacer del menú un mar en calma.