Por fin te has decidido a lucir una nueva sonrisa y a llevar aparatos de ortodoncia fija. Pero si bien la higiene bucodental debería ser costumbre para cualquiera, para ti que llevas aparatos te recomendamos que pongas un poco más de esmero de lo habitual. ¡Y no es para menos! Precisamente es muy importante cuidar la higiene en personas con ortodoncia fija, porque los resultados en forma y tiempo dependerán también del cuidado que dediquemos a la limpieza de nuestros dientes y aparatos.

Cuando llevamos aparatos de ortodoncia fija, es muy fácil que nos queden pegados algunos restos de comida en los arcos de metal que unen las piezas metálicas de cada diente (brackets). Es en estos elementos donde debemos prestar especial atención, puesto que si no llevamos una higiene correcta estaremos corriendo el riesgo de sufrir caries y gingivitis (inflamación de las encías) como consecuencia de la acumulación de placa. Ambas patologías pueden poner en riesgo los resultados esperados del tratamiento, además de ser dañinas para nuestra salud.

Por esto, queremos darte unas recomendaciones básicas y aquellos consejos que consideramos más importantes para tu higiene bucodental al llevar ortodoncia fija:

Consúltale a tu ortodoncista

En estos casos siempre es aconsejable preguntar a los especialistas y aprender de ellos. El/la ortodoncista te enseñará mejor que nadie cómo debes cuidar la limpieza de tu boca y aparatos, e incluso puedes pedirle que te haga una demostración práctica cuando acudas a su consulta. Dependiendo de las características de tu ortodoncia y de tus necesidades, el experto podrá recomendarte técnicas o consejos específicos que se adapten a tu caso concreto.

Las dos prácticas imprescindibles: cepillado y limpieza interproximal

  • El cepillado de dientes debe realizarse tres veces al día, con una duración mínima de 2 minutos cada vez, siendo la más importante la limpieza nocturna antes de irse a dormir. A la hora de realizar el cepillado deberías primero retirar las gomas elásticas y las partes extraíbles de tu ortodoncia, en caso de tenerlas. Empieza limpiando suavemente los dientes, uno por uno, tanto en la cara interior como exterior, y no olvides cepillar también la lengua y el paladar. La parte donde deberías poner especial cuidado es en la zona entre la encía y los brackets, que es más difícil de acceder y, por tanto, de mantener limpia.
  • La limpieza interproximal o interdental debe realizarse tras el cepillado, pues en caso de no hacerlo, la higiene no estaría del todo completa. Esta es una limpieza más minuciosa en la que se depuran los pequeños espacios que quedan entre los dientes, brackets y arcos. A diferencia del cepillado, la limpieza interproximal se debe hacer por lo menos una vez al día.

Herramientas y productos más adecuados

Para el cepillado dental, lo más recomendable para limpiar los dientes con ortodoncia es usar un cepillo de dureza media o suave, y con cabezal pequeño. Existen cepillos especiales para la ortodoncia que tienen forma de “V” y se adaptan mejor a la disposición de los brackets, pero en realidad puede usarse un cepillo normal e incluso uno eléctrico.

Para la limpieza interproximal deben emplearse cepillos interdentales (“soft picks”), mucho más pequeños que los anteriores, y seda dental, los cuales nos permitirán acceder a los recovecos más difíciles de limpiar. En caso que estos nos resulten insuficientes también podemos usar super floss, un hilo que dispone de un extremo rígido que permite acceder al espacio interdental y que requiere un poco más de habilidad.

El cepillado y la limpieza interdental en principio serían suficientes para una correcta higiene bucodental, pero siempre puede complementarse con otros productos para tener todavía una mejor salud oral: los enjuagues bucales o colutorios refuerzan la lucha anti-bacteriana, los irrigadores bucales ayudan a llegar a zonas de difícil acceso, y los reveladores de placa verifican si la limpieza de la boca se realiza correctamente.

Cuidar la alimentación también es importante

Cuando llevamos ortodoncia se aconseja moderar el consumo de azúcares y alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, pues estos se adhieren con facilidad a los dientes y pueden causar caries. Por el mismo motivo es recomendable también evitar alimentos pegajosos y duros.

Sigue estos consejos y te asegurarás que haces lo que está en tus manos para el éxito de tu tratamiento ortodóntico. Cuida tu boca y no dejes de sonreír.