Bruxismo, estudiantes y selectividad

Bruxismo, estudiantes y selectividad
Bruxismo, estudiantes y selectividad

 

Un estudio de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE, Argentina) alerta sobre una nueva costumbre perjudicial entre los estudiantes: el bruxismo. Se trata del hábito de rechinar o apretar los dientes entre sí de tal forma que la presión ejercida al morder llega a afectar la estructura de la mandíbula y deformar el sistema bucal.

 

Según un sondeo de la facultad de Odontología realizado entre más de 300 universitarios, el 41% de los jóvenes entre 18 y 28 presenta este hábito como una forma de liberar tensiones o canalizar la ansiedad.

 

Para las especialistas que llevaron adelante el estudio, las doctoras María Julieta Faisal y Vilma Graciela Vila, es “muy alta” la presencia de la patología. “Esta muy relacionado con la tensión psíquica y la frustración, viéndose una mayor incidencia en pacientes del sexo masculino”, indicaron las investigadoras de la Cátedra Práctica Clínica Preventiva I. El relevamiento comprobó que los varones lideran los casos de bruximo con el 75,8% de loscasos.

 

De acuerdo con este estudio, algunos individuos experimentan síntomas de disfunción dolorosa, mientras que otros pueden presentar deterioro de las estructuras periodontales o excesivo desgaste de los dientes. Los pacientes ejercen una tremenda fuerza oclusal y se pasan la mayor parte del tiempo con los dientes apretados, lo que aumenta los riesgos de deformaciones en el sistema bucal.

 

Estudios realizados sobre cefaleas recurrentes en adolescentes mostraron que el 89% tenía signos y síntomas de disfunción mandibular, habiéndose encontrado una correlación importante entre bruxismo, cefaleas y sensibilidad a la palpación de los músculos mandibulares.

 

Al parecer, las causas del bruxismo parecen relacionarse con factores tanto psíquicos como oclusales. Sin embargo, se desconoce si es posible que se presente la enfermedad en una persona con oclusión o sistema bucal ideal. Durante los episodios de bruxismo, los pacientes ejercen una fuerza que supera la fuerza máxima que se puede aplicar a los dientes al morder de manera voluntaria.

 

Los episodios de bruxismo se dan también durante el sueño y es probable que causara mayores problemas respecto al hecho de apretar los dientes al máximo al estar despierto. Hay estudios que revelan que el 66% de los episodios de bruxismo nocturno superan las fuerzas de masticación.

 

Por otro lado, estudios sobre el sueño demuestran además que el bruxismo puede suceder en cualquier fase del sueño, aunque es más frecuente en la fase que es el paso desde una etapa de sueño más profunda hasta otra más ligera.

 

Otros estudios hechos entre adolescentes estudiantes de medicina, estudiantes militares y soldados demuestran los siguientes signos como diagnóstico de bruxismo: hipertonicidad muscular 97%, ruidos audibles 83%, movilidad dentaria 62%, y sensación de dientes flojos al despertar 48%.

 

De acuerdo con lo que se advierte en la investigación, cuando se sospecha un patrón de hábito debe advertirse tanto al paciente como a su familia su presencia. El paciente tal vez sea capaz de superarlo mediante autosugestión, pero aparecen varios tipos de tratamientos como el ajuste oclusal, placas miorrelajantes, modificación del comportamiento, hipnosis y terapia de relajación entre otras acciones.

 

Se cita en el trabajo que el 50% de los pacientes con bruxismo por problemas de oclusión pueden ser curados de inmediato y sin mayor complicación y un 12% de los pacientes con problemas en las articulaciones maxilares deben ser remitidos al terapeuta correspondiente. En 30% de los casos subyace un factor primario de origen psíquico y en el 8% restante una causa psíquica.

 

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